EL JUICIO DE OSIRIS
EL JUCIO DE OSIRIS (pedro)
En la Duat, el espíritu del fallecido era guiado por el dios Anubis ante el tribunal de Osiris. Anubis extraía mágicamente el Ib (el corazón, que representa la conciencia y moralidad) y lo depositaba sobre uno de los dos platillos de una balanza. El Ib era contrapesado con la pluma de Maat (símbolo de la Verdad y la Justificacion (universal), situada en el otro platillo.
En la "sala de la doble verdad", el difunto debía realizar la confesión negativa, declarando uno a uno los 42 pecados principales que no ha cometido en su vida ante cada uno de los 42 jueces presentes en la sala, que forman el tribunal de Osiris, y que están vinculados a cada uno de los pecados.[] El corazón podía o no, aumentar de peso. Si el difunto dice la verdad en su confesión, los jueces le declaraban "justo de voz". Tot, actuando como escriba, anotaba los resultados y los entregaba a Osiris
ANUBIS AMMYT TOT HORUS OSIRIS
Al final del juicio, Osiris dictaba sentencia:
Si el Ib era menos pesado que la pluma de Maat, y la sentencia era positiva su Ka (la fuerza vital) y su Ba (la fuerza anímica) podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj (el "ser benéfico") y vivir eternamente en los campos de Aaru (el Paraíso en la mitología egipcia).
Pero si el veredicto era negativo, y su Ib era más pesado que la pluma de Maat, entonces este era arrojado a Ammyt, el devorador de los muertos (un ser con cabeza de cocodrilo, patas traseras de hipopótamo y melena, torso y patas delanteras de león), que acababa con él. Esto se denominaba la segunda muerte y suponía para el difunto el final de su condición de inmortal; aquella persona dejaba de existir para la historia de Egipto.
Sentencia
Si el Ib era menos pesado que la pluma de Maat, y la sentencia era positiva su Ka (la fuerza vital) y su Ba (la fuerza anímica) podían ir a encontrarse con la momia, conformar el Aj (el "ser benéfico") y vivir eternamente en los campos de Aaru (el Paraíso en la mitología egipcia).

La justificación
El término "justificado" o "con justa voz" designa la condición del difunto que pasa con éxito la prueba del juicio ante el tribunal de Osiris. Esta escena llamada por los traductores griegos "psicostasis" o "pesaje del alma" constituye el capítulo 125 del Libro de los Muertos. Las oraciones del Libro de los Muertos, además de servir para mostrar a los dioses un relato de vida sin faltas, eran una propuesta de comportamiento moral.

¡Muchas gracias por tu aportación!
ResponderEliminar¡Qué gran historia! Me han gustado mucho los vídeos
ResponderEliminar¡Estupendo! Esta muy bien hecho.
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